Esta empresa ha recibido una subvención del Gobierno de Navarra al amparo de la convocatoria de 2019 de ayudas para gastos iniciales de empresas.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

El Blog de Diaz de Cerio
julio 2020

¿Qué documentos necesitas para vender tu casa?



Hemos tomado la decisión, queremos vender nuestra casa, pero… ¿qué documentos necesitamos para hacerlo? A lo largo del proceso, deberás presentar distintos papeles y, aunque algunos pueden depender de la comunidad autónoma en la que vivas, te vamos a enumerar los que son obligatorios y necesarios para cualquier municipio.

Título de propiedad o Escritura de la casa

El primer paso, y el más obvio, es poseer los documentos que acrediten nuestra titularidad como propietarios.  Esta documentación nos permitirá acreditar que somos los dueños del inmueble que vamos a vender y, además, indicará qué inmueble es y sus características, dimensiones, ubicación, etc.

¿Cómo conseguir este documento? Se entrega a los dueños tras la formalización de la compraventa pero si necesitas recuperarlo, está inscrito en el Registro de la Propiedad del lugar en el que se sitúa la casa.

Por supuesto, deberemos aportar también un documento de identidad que respalde nuestra titularidad y deberá estar vigente si no queremos sobresaltos.

Nota simple

Hay varios documentos que respaldan que estamos al día de los pagos de la vivienda y el primero que necesitaremos será la nota siempre.

Se puede obtener en el Registro de la Propiedad y en ella se acredita el nombre del propietario, la descripción del inmueble, si está libre de cargas (como una hipoteca o préstamo), afecciones urbanísticas, los posibles usos permitidos para el inmueble, etc.

Es importante, para casos de herencias, divorcios o similares, que la información que conste en la nota simple esté actualizada antes de firmar un contrato de arras. La nota simple sirve al comprador de garantía de la realidad actual de la vivienda y la titularidad y, de no coincidir con la situación final, entraría en conflicto con el contrato de arras.

Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI)

Otro de los documentos que deberemos aportar será el último recibo pagado del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). De esta forma estaremos garantizando que este impuesto, que grava la titularidad de la propiedad, ha sido aportado. El notario puede, incluso, solicitarnos varios recibos. Es importante saber que el IBI debe pagarlo el propietario del inmueble el día 1 de enero.

Certificado de la comunidad de propietarios

Si nuestro inmueble está ubicado en una comunidad de propietarios (bloques, urbanizaciones, oficinas, etc.), deberemos solicitar al presidente de la misma o al administrador de la finca, según el caso, un certificado. En este documento constará que no tenemos ninguna cuota de la comunidad pendiente de pago.

Hipotecas y Cancelación Registral

Este es uno de los requerimientos más habituales si compraste tu vivienda a través de una hipoteca. Si dicho crédito continúa vigente y se cancelará con la compraventa, aparecerá en la nota simple y no se registrará el fin de la deuda hasta haberse firmado las escrituras.

Pero si ya se ha efectuado la cancelación de la hipoteca, pero no la hemos registrado, es conveniente hacerlo antes de comenzar con la venta de la vivienda para que conste en la documentación correspondiente.

Cédula de habitabilidad vigente

Para aquellas propiedades que se desempeñen como residencias (temporales o fijas) es obligatorio contar con la cédula de habitabilidad o licencia de primera o segunda ocupación para poder venderla. Con este documento garantizamos que la vivienda reúne las condiciones mínimas de habitabilidad. Además, será necesaria para la contratación de servicios como la luz y el gas.

Este documento lo expide el Ayuntamiento después de comprobar que cumplimos con los requisitos mínimos de habitabilidad en la vivienda. Se valoran aspectos como las dimensiones y distribución de los cuartos o alcobas, la salubridad, la higiene y la solidez, su estado tras la finalización de la obra o de una reforma estructural, etc.

Para obtenerla es necesario un informe realizado por un técnico profesional y, dependiendo del inmueble, será necesario renovarla antes o contará con una vigencia más extensa. Las viviendas de edificios antiguos o ubicadas en cascos viejos de las ciudades, por ejemplo, suelen tener cédulas que caducan a los pocos años. También es necesario solicitarla, aunque no haya caducado, si se ha realizado alguna reforma importante o estructural en la vivienda.

Certificado de eficiencia energética

Este certificado, también conocido como “etiqueta energética”, indica el nivel de eficiencia y ahorro energético del inmueble. Mediante una escala de siete letras y diferentes colores, nos indica el nivel de eficiencia.

Este certificado puede conseguirse a través de un técnico homologado, caduca a los 10 años y es indispensable para la venta de nuestra casa si no queremos sobresaltos como una multa entre 300 y 6.000 euros.

Otros documentos que podemos necesitar

Además de los ya comentados, hay otros documentos que merece la pena reseñar ya que, en muchos casos, pueden sernos necesarios o incluso obligatorios, dependiendo del inmueble.

Planos de la vivienda

Los planos no son un documento obligatorio, pero ayuda a vender nuestra vivienda al ofrecer una visión global y clara de nuestro inmueble. Además, en aquellas casas donde sea imprescindible una reforma, habitualmente los posibles compradores nos los requerirán. Contar con ellos nos ayuda a generar confianza y aportar información fundamental a la hora de que se decidan por nuestra casa frente a otras candidatas.

Estatutos de la comunidad de propietarios

Los estatutos pueden ser una información crucial para el nuevo propietario. Especialmente si nuestra comunidad tiene alguna circunstancia excepcional (derramas aprobadas, protocolos, etc.) o simplemente para conocer las normas, los teléfonos de contacto, etc.

Certificado de Inspección Técnica del Edificio (ITE)

De nuevo, está documentación dependerá de la vivienda. Para aquellas que se hallan en edificios antiguos o cascos viejos, nos servirá para garantizar que la finca está en buenas condiciones o si está pendiente la resolución de alguna deficiencia u obra de mantenimiento.

Aunque todos estos documentos pueden convertirse en un quebradero de cabeza a la hora de vender nuestra casa, contar con la ayuda de un equipo de profesionales puede simplificar muchísimo la tarea. En DDC Gestión Inmobiliaria ayudamos a nuestros clientes en cada paso del proceso y tramitamos todos los documentos necesarios para vender su vivienda sin preocupaciones. Si necesitas ayuda, ¡estamos a tu disposición!