Esta empresa ha recibido una subvención del Gobierno de Navarra al amparo de la convocatoria de 2019 de ayudas para gastos iniciales de empresas.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

El Blog de Diaz de Cerio
marzo 2020

La venta del Señorío de Elio, una propiedad con historia



Hoy queremos aprovechar este pequeño espacio para hablaros de una propiedad única: el palacio del señorío de Elío. El equipo de DDC Gestión Inmobiliaria tuvo la oportunidad de vender esta joya arquitectónica e histórica y, desde el primer momento, caímos rendidos ante ella.

Ahora que este lugar tiene nuevo dueño, quien, igual que nosotros, cayó cautivado por ella, queremos contaros su historia y hablaros de sus rincones llenos de secretos. Y es que, muy de vez en cuando, surge la oportunidad de vender un inmueble tan singular como este Señorío.

El Señorío de Elio, su palacio y más de 420.000 m2 de tierras

En la localidad de Ciriza (merindad de Pamplona), encontramos este complejo histórico situado a los pies de la Peña de Etxauri. Lo componen su palacio, su iglesia, distintos edificios adyacentes y los terrenos que lo rodean. La joya de este señorío es, sin duda, el palacio, con una maravillosa tipología medieval de alas horizontales, con construcción en sillarejo (piedras irregulares y labradas toscamente) y torreones cuadrados en las esquinas, rematado en palomar. Además, tiene la puerta ligeramente apuntada. Todo el data del siglo XVI, como la pequeña iglesia adjunta y, a pesar de los años, conserva toda su majestuosidad.

Caminando entre sus edificios y alejándonos de ellos, podremos vislumbrar y recorrer los inmensos terrenos que forman parte del Señorío. Más de 420.000 m2 repartidos entre tierras de encino, monte bajo y tierras de labor, que suponen un valor añadido a la infraestructura arquitectónica de la propiedad.

Al entrar al edificio principal descubrimos su patio, alrededor del cual se desarrollan todas las estancias en dos plantas. Destaca un cuerpo más alto en la parte noroeste del mismo, que recuerda a los hórreos gallegos, y la fachada sur, con una gran galería que se abre sobre el jardín y el paisaje. Recientemente, sus pasillos y estancias han acogido a la realeza belga, que fue propietaria y disfrutó del Señorío en sus vacaciones veraniegas.

Y es que, como decíamos, este es un edificio con Historia y con historias, con un emplazamiento perfecto para crear un lugar único destinado, por ejemplo, a celebrar bodas o acontecimientos especiales, o donde perderse en un hotel rural único. El paraje natural que lo acompaña es espectacular, especialmente por la imponente presencia al norte de la Peña de Etxauri, y sus vistas abiertas al sur.

Las particularidades de adquirir un rincón histórico como el Señorío de Elio

La excepcionalidad de este señorío convirtió la búsqueda de un nuevo dueño en un proceso más complejo que de costumbre. ¿Por qué? Porque al tratarse de una propiedad con un importante valor histórico y patrimonial, era una condición inherente a la compra respetar su esencia original y contar con la supervisión y aprobación de organizaciones locales de protección de patrimonio.

El tiempo ha pasado inexorable sobre este precioso lugar y, obviamente, adquirirlo conllevaba reacondicionarlo. Pero era expresa obligación hacerlo respetando el espíritu del señorío de Elio, descartando, por ejemplo, edificaciones nuevas adosadas a ninguna de las fachadas.

Cualquier proyecto de obra requería, por tanto, prestar especial atención a su conservación. Por supuesto, el objetivo final sería mejorar sus condiciones de habitabilidad y uso, pero siempre manteniendo su configuración estructural, su envolvente exterior y sus elementos más significativos. Es decir, las fachadas debían ser respetadas y conservadas en toda su esencia gracias a su alto valor histórico y artístico.

Por ejemplo, elementos tan singulares como sus arcos de piedra debían conservarse en las todas las edificaciones que los tuvieran y, en caso de sustitución o derribo, reponerse con sus características originales. Un aspecto muy acertado, pero especialmente condicionante y que cribó a muchos posibles interesados.

Cómo veis, no es un proyecto para cualquier inversor. Es un señorío único, con alma, historia y un gran valor. Y encontrar a ese dueño que supiera ver todo su potencial sin renunciar a la autenticidad del palacio y sus alrededores y que decidiera embarcarse en esta aventura no fue sencillo. Pero, gracias al trabajo y esfuerzo del equipo que conforma DDC Gestión Inmobiliaria, dimos con él.

Ahora estamos deseosos de ver el resultado del nuevo proyecto y regresar a este lugar para descubrirlo brillar como en sus mejores tiempos.